A menudo vivimos en piloto automático, sin ser conscientes de cómo esa rutina constante nos aleja de nuestra esencia. Todo lo que cargamos en nuestra mochila emocional y energética impacta profundamente en nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra vida. Nos desconecta de lo que somos realmente, limitándonos sin que siquiera lo notemos. ¿Te has detenido a pensar alguna vez cómo sería tu vida si todo estuviera en equilibrio y armonía, perfectamente alineado? Te aseguro que… ¡transformarías tu mundo por completo!
Todo este peso invisible que te desconecta de tu esencia se refleja en dolor físico, bloqueos emocionales, falta de claridad mental y una sensación constante de estancamiento.
Pero... ¿y si te dijera que puedes liberar todo eso?
Con los Códigos de la Emoción, del Cuerpo y de la Creencia vas a:
🔹 Liberar emociones atrapadas que te provocan ansiedad, tristeza o un dolor inexplicable.
🔹 Reequilibrar tu cuerpo energético y físico, restaurando el flujo natural de vitalidad.
🔹 Reprogramar las creencias limitantes que bloquean tu progreso, aunque no te des cuenta.
¿Te imaginas vivir en un estado de equilibrio, armonía y ligereza, en el que tu cuerpo, tu mente y tu corazón estén alineados?
👉 Tu energía fluye.
👉 Tu cuerpo responde con salud y vitalidad.
👉 Aparecen oportunidades y se profundizan las relaciones.
¿Y sabes lo que ocurre cuando estás alineado? Tú cambias el mundo.
Empieza desde dentro. Libera lo que te pesa. Y verás lo que ocurre. ✨
Desde que era pequeña, siempre me ha gustado probar cosas nuevas. Aunque es cierto que el Código de la Emoción existe desde 1992, ¡era nuevo para mí! Nunca había oído hablar de algo así y una vocecita en mi interior me dijo que tenía que probarlo.
Así que decidí ponerme a prueba, y me fue bastante bien (estaba escrito en las estrellas). Pero, como soy una Tauro testaruda pura (aunque prefiero llamarme una persona muy persistente) y con esa clásica actitud de "no me lo creo hasta que lo vea", comencé mi aventura con el Código de la Emoción. Este me ayudó a liberar un montón de emociones de cuando tenía 14 años. Y sí, porque cuando el subconsciente quiere "impresionar" o traer algo importante a la consciencia, suele identificar edades y otros detalles necesarios para el proceso.
Como ese fue el año en que murió mi padre, mi mente escéptica me decía que era yo quien controlaba lo que el subconsciente identificaba, y que también era yo quien manipulaba las respuestas de mi test muscular. Cada día me sentía más ligera, pero seguía dudando de la efectividad del método, hasta que... probé por primera vez el Código del Cuerpo.
En esa sesión, el primer desequilibrio al que me condujo el subconsciente estaba relacionado con algo que había tenido (sí, has leído bien... ¡y ya no lo tengo!) durante más de 20 años, y que ningún médico había sido capaz de tratar o comprender.
Esto me intrigó profundamente, ya que era algo tan "mío" que ni siquiera lo tenía presente de forma consciente. Al día siguiente decidí enfocarme en este tema y, para mi sorpresa, al final del día... ¡había desaparecido! Como suelo decir, mi alma se desbordó, mi espíritu se exaltó, y ese día me entregué al Código de la Emoción, al Código del Cuerpo y, por supuesto, más tarde, al Código de la Creencia. Fue en ese proceso que me certifiqué, tan pronto como completé los dos primeros códigos.
Lo que quiero decir es que esta herramienta es, sin lugar a dudas, la más eficaz, sencilla y poderosa que he descubierto, y por eso decidí certificarme en ella. Hoy en día, es lo que hago cada día, con una sonrisa en el rostro y el corazón lleno de gratitud.